domingo, 17 de mayo de 2020

Maldito carcelero

Tenía ganas de darle un beso
Abrazarla fuerte contra su pecho
Mirarla a los ojos, enamorado
Dejar sus problemas a un lado
Quererla, así de simple
Entregarle el alma y la vida
Sus sueños, sus alegrías
Y llenarle el pecho de cosas bellas...

Ella, morena y bonita
A su manera, como es siempre
Para el ojo que sabe lo que busca
Y ve más allá de lo superficial
De carácter algo inestable
Pesimista por deporte
Ahogabase en un vaso de agua
Así estuviera seco y reseco...

Pero el la quería igual
Mucho en los momentos alegres
Y también en los que no lo eran
Que a veces parecían muchos
Otras... Prefería no contarlos
El simpre aguardaba el arcoiris
Que brillaba tras el aguacero
Cuando al fin salía el sol...

Ese rayo de luz parecía menguante
Cada ves más ausente
Cada vez más cobarde
Ya no quebraba la oscuridad
Con el altivo poder del cielo
Ahora, absorbida, pricionera
En sus manos, tan pequeño, el carcelero
Y el con ganas de darle un beso...

Kevin Heves Maranetto Vranich

17/05/2020