miércoles, 27 de julio de 2016

Maranetto



Ella sabía que él la amaba
Y si no lo sabía, lo suponía
Nadie te elogia de esa manera
Ni se percata en el detalle de tu mirada
O en la mueca forzada
Que desdibuja una sonrisa
Si su alma no acaricia
El abrigo de un amor sincero…

Cuando él comenzó a quererla
Estaba solo como un perro
Despechado de la vida
Abandonado a su suerte,
Y ella, la dulce niña
Virgen alma solitaria
Risueño ángel mortal
Era una princesa ante sus ojos…

Cuantas veces mirando su foto
Junto valor para declararle su cariño
Y cuantas veces dada la oportunidad
Guardaba abismal silencio,
Si total, como podría ella quererlo
Tan bella, tan dulce, tan perfecta
Ante sus ojos, y los de alguien mas
Cuyo valor le llevó a poseerla…

Otro le robó besos que eran suyos
Y sueños que él había soñado,
Más no dejó de quererla
Y ella comenzó a apartarlo de su lado
Aceptándolo, sin remedio, cabizbajo
Elogiando su sonrisa, aun sumido en deseo
Pero para él, no había tiempo
Aunque ella sabía que el la amaba…

Kevin Heves Maranetto Vranich

27/7/2016 

Promesa




Un día, entrada la tarde
Detrás del lugar donde ella estudiaba
Se vieron a hurtadillas
Escondidos de ojos fisgones
Y el estampó en sus labios carnosos
El primer beso nacido de su alma
Con la pureza del amor sincero
Que meses atrás comenzó a crecer…

Y se entregó a la tarea
De quererla como nunca quiso
Cuidarla como a una princesa
Sostenerla en sus brazos
Limpiar las lágrimas de sus ojos
Dibujar una sonrisa en su boca
Y prometerle el mundo entero
Y un futuro juntos para vivir…

Tanto la amó aquel muchacho
Que el día que ella dijo adiós
Le tomó mucho tiempo comprender
Lo que aquella palabra significaba,
La vio marcharse como se marchan las estrellas
Cuando sale el sol al alba,
Con la intrépida diferencia
De que no volvería jamás…

Ella le enseñó como amar,
Como la vida de otro ser
Vale más que la vida propia,
Y como la vida propia,
No vale nada sin ese ser,
Porque el juró amarla para siempre
Y ahora no sabe cómo romper la promesa
Que hizo un día, entrada la tarde…

Kevin Heves Maranetto Vranich

27/7/2016

lunes, 11 de julio de 2016

Never



Yo podría sin mentirte
Decirte lo mucho que te amo
Que te quiero, te adoro y añoro,
Cada segundo, cada instante,
Pero también puedo mirarte
Y con el desdén más absoluto
Esquivar el brillo de tus ojos
Y la tentación de tus labios…

Simplemente no eres para mí
Lo tengo claro y asumido,
No importa si al oído
Me suspira el mismo cupido
Que sin ti mi vida será desdichada
Y que sin el calor de tu mirada
Mi alma morirá poco a poco,
Que retroceda, que me equivoco…

Eres tan solo un resplandor en mis dueños
La dulce almohada de mis esperanzas
La estrella que miro, pero no alcanzo,
El pecho donde mi amor no hará nido,
La sonrisa de la que no soy causa
El dulce aroma de la esperanza
Que mata y mantiene vivo…

Te amo, con infinita locura
Y con la desesperación más desgarradora
Te tomaría en brazos para llevarte al cielo
Y quemarte en el fuego de este infierno
Que a mi voraz deseo alimenta
Pero al mirarte sé que no eres mía
Y decirte que no lo serás jamás
Yo podría sin mentirte…

Kevin Heves Maranetto Vranich


11/7/2016


martes, 5 de julio de 2016

Libertad


El la conoció una noche
Ahogando penas en el computador
¿En un chat, el un blog, en Facebook?
No importa, ni lo recuerda
Se llevaron bien, platicaron mucho
Hasta que despuntó el sol
Y llegó el amanecer
Y quedaron en volverse a ver…

Fue a la noche siguiente,
O a la otra, o en alguna,
Comenzaron a sentir algo especial
Algo distinto, sin igual,
A necesitarse como al aire
 Verse brillar como el sol
Y a la oscuridad en sus mundos
Aquello le dio color…

Ella, quizás, demasiado joven,
Él, quizás, demasiado viejo,
Separados por la experiencia
Que la vida les había dado,
Por los amores que habían pasado
O por los que aún no habían llegado
Y cuatro mil kilómetros, además
Que no tenían como superar…

Así cuando ella confeso
El sentir de su fuero interno
Él, entregándose al infierno
Tuvo que decir que no,
Porque si en verdad sentía amor
Ningún regalo fuera más precioso
Darle a ella la libertad que tenia
Cuando la conoció aquella noche…

Kevin Heves Maranetto Vranich


5/7/2016


sábado, 2 de julio de 2016

Pobre hombre


Hoy estoy borracho de recuerdos
Dos vasos de tus besos
Varias copas de tu mirada
Una botella de tus noches en mi cama,
Hoy estoy borracho de recuerdos
Dos vasos de esperanzas perdidas
Varias copas de promesas rotas
Y una botella de lo que ya no queda nada...

Voy haciendo zig zag por las calles
Tropezando con momentos del pasado
Sosteniéndome de lo superado
Y cayendo en tantos vacíos,
Así acabo recostado
Sobre el muro que levantamos
El día que dijiste adiós
Luego de decir que nunca te irías...

Saco de una bolsa de papel
Hecha con las mil cartas que te e mandado
Un poco del licor de tus besos
Y la llevo con desesperación a mis labios,
Pero ya no queda nada
Sólo el sabor amargo del último trago
Y mis ojos se empañan en la noche
Anegados en la lluvia de tantas lágrimas...

Quiero levantarme, pero ya no puedo
Los recuerdos envenenan mi sangre
Balbuceó pidiendo ayuda
Pero tú ya no quieres escucharme.
En la dejadez total y absoluta
En la sinceridad que solo el ebrio tiene
Admito que nunca dejé de amarte
Por eso hoy estoy borracho de recuerdos...

Kevin Heves Maranetto Vranich


1/7/2016