jueves, 25 de octubre de 2012

De gran espíritu




El la miraba desde lo alto
Y ella alzo los ojos color cielo
Dibujando una sonrisa llena de sueños
Mientras él respondía en silencio,
La mano masculina llegó a su mejilla,
Profesando la más tierna de las caricias
Y a ella la piel le quemó como el fuego
De tanto que esperaba aquel momento…

Recostó la cabeza contra su pecho
Bajo la piel, oyó su corazón latiendo
Ritmo de esperanza y deseos,
Murmullo de todo lo bueno,
Y de sus labios escapó un suspiro
Como brisa de primavera sobre las flores,
Mientras la mano de él iba a su pelo
Atrapado en memorias y recuerdos…

Los brazos de la mujer rodearon su cuerpo,
Abrazo firme que teme perderlo,
Y se halla en paz, sutil suspenso
Como el ave en pleno vuelo,
La mirada de él brilla acuosa,
Vierten con nostalgia una lágrima,
Ella nada sabe, nada comprende
Pero quien no arriesga… no gana…

“Dime que me quieres” murmura
Sin esperar respuesta alguna,
Mientras se deja llevar por la confianza
En aquellos brazos dónde está segura,
Finalmente desde el alma, el sonríe
Olvida... para comenzar de nuevo,
Y cuando ella alzó los ojos color cielo
Él la miraba desde lo alto…

Kevin Heves Maranetto Vranich

25/10/2012


martes, 9 de octubre de 2012

Visita indeseada




Anoche la soledad se sentó en mi cama
Sus ojos oscuros me miraron el alma
Sus labios finos de un rojo pálido
Se curvaron en una sonrisa falsa,
Su manos frías como la ausencia
Posaron su caricia en mi mejilla
Y me sentí como nunca me había sentido
Acompañado por la absoluta vacuidad…

Sin mediar palabras, en un silencio espeso
Se quitó la ropa, mostró su cuerpo esbelto
Y con la delicadeza felina de la mujer
Se recostó con dulzura sobre mi pecho
Para sentir como latía mi corazón
Ante el recuerdo de aquello que ya no es
 Y el deseo de lo que ya no se tiene
Convertido en la forma de otro ser…

Sus dedos que eran finos y suaves
Tras enredarse en los bucles de mí pelo
Recogieron algunas lágrimas solitarias
Que nacían del dolor y el desconsuelo
Y tuve su mirada ante la mía
Y sentí mi fuego abrasado en su fuego
Como eclipsa el sol del amanecer
Todas las estrellas del cielo…

Y me dio un beso con sabor a recuerdo
Me hizo el amor en absoluto silencio
Sin dejar de mirarme, de sonreír,
Robándome el alma en cada ademán
Vertiendo mí sangre a través de las heridas,
Y cuando terminó, ya satisfecha
Sabiendo que la deseaba, y la aborrecía
La soledad… se sentó en mi cama

Kevin Heves Maranetto Vranich

09/10/2012

lunes, 8 de octubre de 2012

Princesa de mis miedos



Quiero enamorarme de una niña inocente
Que me escriba una carta y la firme con un corazón,
Que cuando me vea triste me regale un beso
Y si me siento solo me abrace fuerte,
Que siempre tenga una sonrisa para cambiar mi día
Y que no le de vergüenza decir que es mía
Que me quiera como soy, no como me creen
Y vea en mi una belleza que otras no ven…

Quiero una joven de mirada dulce,
Que el dolor del engaño aún no la haya marcado,
Que ninguna mano dura su piel haya tocado,
Que sus sueños aún no estén arrebatados,
Que crea todavía que habemos hombres buenos
Sin exagerar, sin idealizarnos,
Con un corazón que aún este sano
Y el deseo de amar para toda la vida…

¿Dónde estás princesita mía?
Posa en este servidor tus ojos, tus deseos,
Enamórate de este hombre que supo ser tierno,
Reaviva el fuego que duerme en mi pecho
Arranca con suspiros el pecado y el pasado,
Dime que me buscas, que me quieres
Que desde que tienes memoria me has esperado
Y que para hacerte feliz en tú camino me he cruzado…

Porque yo… estoy perdido, ángel mío
En la senda del tiempo y el destino
Buscando a ciegas el sabor de tus labios en los míos
El arrullo de tus palabras en mis noches de desvelo,
Para que te acurruques en mis brazos antes de ir con Morfeo
Y te sientas segura compartiendo mi lecho,
Porque la única forma de no sufrir de nuevo
Es enamorarme de una niña inocente…

Kevin Heves Maranetto Vranich

08/10/2012
 

jueves, 4 de octubre de 2012

Y yo, como él…


Mujer, no llores por él
Si se ha ido con otra, tuyo ya no es
Tuviste tu oportunidad, una nada más
De que tus miradas tocaran su corazón,
Y tus manos robaran de su piel
El calor de su cuerpo desnudo
El sabor de sus labios viriles
Y la tentación de lo prohibido… 

Comprende, es tarde para retroceder,
Él te quiso, yo se que te quiso,
Pero tú esperaste demasiado
Para ir a su lado, tomar su mano
Decirle lo que sentías, lo que callabas
Cuanto lo querías, por las noches lo soñabas
Y todo eso que lo amabas
Y en silencio dejaste ir… 

Hay mujer, los tiempos han cambiado,
No esperes un caballero ni un príncipe azul,
No sueñes con declaraciones bajo la luna
Esa son artimañas de “los otros”
Aquello que como a ti se lo dicen a otras,
No, hay hombres que no son así
Y que te querrán siempre en silencio
Aunque mueran por decir “te quiero…” 

Si se ha marchado mira a un lado,
Si otra te ha ganado, acéptalo,
Y si no, si aún hay tiempo
Aférrate a su cuello, llénalo de besos
Y si no te quiere, aún, convéncelo
Que no hay imposibles para el amor,
Y si callas, si lo dejas ir
Mujer, no llores por él…

Kevin Heves Maranetto Vranich


04/10/2012