Ella levantó la
mirada
En sus ojos
estaban aún las lágrimas
De tantas horas
de llanto incontenible
De tantas
tristezas acumuladas,
Él, su amigo de
toda la vida
Le alcanzó un
pañuelo blanco,
Le tendió su
mano, la levantó
Y le preguntó por
qué lloraba…
“Nunca volveré a
creer en el amor”
Suspiró cortando
un sollozo
“Algo tan bello,
tan hermoso
No puede causar
tantas lágrimas,
No puede así
anudar mi pecho,
No puede
atormentarme por las noches
Ni derrumbar
tantos sueños,
Amigo mío, el
amor no existe…”
“Eres tan tonta
si así lo crees,
Como puedes al
amor no verlo,
Es el que te seca
los labios
Cuando lo tienes
en frente
Para que no
puedas decir “te quiero”
Y hace temblar
tus manos
Cuando quieres
correr y abrazarlo
Haciendo brillar
el sol en tus ojos…”
“¿Tú crees que
sea así?”
“Por supuesto,
pero no lo confundas con miedo,
Porque el amor
solo es verdadero,
Cuando aunque
temas decir TE QUIERO
Corras el riesgo
de oír YO NO,
Y quizás, si la
vez de otra persona enamorada,
Aún así le
aconsejes que le diga que lo ama”
Y ella… ella
levantó la mirada…
Kevin Heves
Maranetto Vranich
19/01/2013

