Yo era un vagabundo
De traje negro y raído
Desfilando por los callejones
Durmiendo al margen del frio
Viviendo de la caridad
En el milagro de cada amanecer
Dejando el alma en cada suspiro
Desde el alba al anochecer...
Bajo la negrura del cielo
Cuando las estrellas se niegan a salir
Y la luna blanca, temerosa
Dificulta la existencia del porvenir
Era yo, vagabundo perdido
Al reparo de la misericordia
Hundido en el trágico peso
De una vieja historia...
Fue una de aquellas noches
Al inicio de un nuevo verano
Cuando vi luz en un balcón
Y la silueta de la mujer que amo,
Entonaba ella mágica melodía
Que penetró en mi alma muerta
Y sació la sed que me devoraba
Sin darme paz en esta tierra...
Llame a su puerta con miedo
Para darle hasta mi último suspiro
Jure amarla hasta la muerte
Juré amarla con delirio,
Fue en sus brazos tibios
Donde yo descubrí el mundo
Aquella mujer me mostró el camino
Donde yo ya no era un vagabundo....
Kevin Heves Maranetto Vranich





