Es hora de hacer memoria
Retroceder unos años el tiempo
Hacia aquellos días tan tristes
En que la depresión me consumía
Las lágrimas aplacaban mi sed
Y la pena era el único alimento
De esta oscura alma mía
Retorcida en el umbral del infierno…
Dar nombres, nombres no quiero
Porque sé que soy malo recordándolos
Y no quiero dejar nadie fuera
Que en su justa medida mereciera
Mi más cálido agradecimiento
Por sostenerme en aquellos momentos
Aun desde la infranqueable distancia
Como son… o como fueron…
Para la colombiana, mi gratitud toda,
Por su sonrisa afable, su jovialidad
eterna
Morochita que alegrabas mis tardes
Con el brillo de tus ojos oscuros
Hasta que las altas horas de las noche
Nos obligaban despedirnos,
Y estaba también Teffy, digamos
Porque siempre supe ese no era su nombre…
Una andesina estuvo en su momento,
Y una jovial peruana
Por un amigo común presentada
Más que amiga una hermana,
¡Hay mis niñas tan queridas!
No saben cuánto se las extraña
No saben cuánto se las extraña
Aunque ahora tenga el sol en mi alma
Es hora de hacer memoria…
Kevin Heves Maranetto Vranich
23/08/2015




