jueves, 3 de mayo de 2018

Miedo de madre


Llevaban algún tiempo conociéndose
Y pronto se iría a vivir con él
Esa noche su madre entro al cuarto
Con un nudo en el pecho
Su hija, su pedazo de cielo
Se había enamorado de un hombre
Que no es que tuviera algo malo
Pero dudaba de sus emociones…

-“Hija, algunas cosas debo hablarte
Y aunque sepa que no vas a escucharme
Debo mis temores de madre
Antes del alba confesarte,
¿Estás segura de lo que él siente?
Veo que no es él quien te busca
Ni te escribe, ni te llama
¿Estas segura que te ama...?”

-“Yo te entiendo madre mía
Es verdad cuanto tú dices
Tantas veces lo pensé yo misma
Y lo juzgué con dureza por ello,
Pero descubrí que cuando lo llamaba
Nunca me halló ninguna escusa
Nunca me dijo estar cansado
Ni en ocupación alguna…

Si al verlo eran escasos sus besos
En cada uno halle tanto fuego
Cual si él fuera cien amantes,
Madre mía, tu no temas
Que de su querer estoy segura
Lo que mentirosos dicen a gritos
Su sinceridad me lo dice en silencios
Llevo algún tiempo conociéndole…"

Kevin Heves Maranetto Vranich

03/05/2018


miércoles, 2 de mayo de 2018

Visita de Soledad…


Soledad acudió a mi cama
Esta noche como tantas otras noches
Con el sigilo de una dama femenina
Se acurrucó contra mi pecho tibio
Acaricio mi abdomen, buscó mi entrepierna
Su mirada de profunda oscuridad
Se clavó en mis ojos ansiosos
Y sus labios me besaron apasionados…

Mi corazón comenzó a latir con prisa
Y respondí como hombre viril que soy
La abrase con la fuerza de mis deseos
Estrechándola contra mi piel deseosa
Ella, sobre mí, abrió sus piernas
Y me permitió llenarla por completo
Mientras se movió en endemoniado ritmo
Saciándose con mi alma incompleta…

No se escuchaba un solo segundero
En la tenuemente iluminada habitación
El tiempo lo marcaba la lluvia
Cantando en el techo su canción,
El crujir de la cama bajo nosotros
Era único testigo de la desesperación
Con la que yo abrasaba la soledad
Con la que la soledad me abrazó…

Cuando la claridad iluminó el horizonte
Ella terminó su gloriosa tarea
Y murmuró tan bajo, apenas audible
Que su amor por mí sería eterno
Que jamás me abandonaría
Y aunque me negara a mi amante
Esa noche, como la noche siguiente
La soledad acudiría a mi cama…

Kevin Heves Maranetto Vranich

02/05/2018


lunes, 16 de abril de 2018

Esteban (parte 1, 2 y 3)

Esteban parte 1

Para esteban era un día muy especial
Había conocido una bonita mujer
Saliendo tarde, en un café,
Hablaron solo por casualidad
Quedaron de volverse a ver
Hoy su pareja volvería tarde
Y el llegaría muy temprano
Así que se vistió muy bien…

Cuando ya no faltaba tanto
Paso su buen rato buscando las llaves
Con las que el gato decidió jugar
Y bajo un sillón esconder
Y de puro atropellado
Cunado las colocó en la cerradura
Las sintió un poco dura
Y al girarlas, las vio romper…

Halló solución en una ventana
Pero no evito maldecir
Cuando el coche tardo arrancar
Y marchó sonando como cascabel,
No recordaba nunca tanto tráfico
Ni tantos semáforos cortando el paso,
Ni peatones en las sendas
Ni complicaciones en su vida…

El reloj marcaba que eran menos diez,
Pero llevaba veinte minutos parado,
Al final no hallaba donde estacionar
Y frente una entrada halló lugar,
En la banca se hallaba la dama
Que parecía no preocupar la espera
Su sonrisa era sincera
Para esteban era un día muy especial…

Kevin Heves Maranetto Vranich


16/04/2018

Esteban parte 2


Para esteban era un día muy especial
Después de muchos percances
Hallábase junto a bella mujer
Que le hacía tanto mal olvidar
Que la puerta trancada,
Que el coche dañado
Que el reloj detenido
Que el trafico tan atascado…

Cuando la cita hubo terminado,
Satisfecho con caricias y besos
Busco el coche que había sido remolcado,
A pie hizo retorno, y tomo tiempo
Pensando la excusa que pondría
A las tantas llamadas recibidas
Que de su pareja no había respondido
Más a su pecho, hallarla, no tuvo alivio…

Llorando toda destrozada
Explicó breve historia
No sabía por qué ventana
Entraron funestos ladrones
Y al marcharse hicieron fuego
Que al llegar los bomberos
Una puerta de alguna manera bloqueada
Hacer nada ellos pudieron…

Y se quedó de golpe el hombre
Así, sin tener nada
Perdió en un mismo día
Su casa y su coche
Y su mujer pronto sabría
El porqué de aquellos derroches
Y recién entonces comenzó a entender
Que para esteban era un día muy especial

Kevin Heves Maranetto Vranich

16/04/2018


Esteban parte 3

Para esteban era un día muy especial
Después de tantos percances
Había pasado una tarde maravillosa
En los brazos de una amante
Que acababa de conocer,
Mas a su casa querer volver
Por sus prisas, sus apuros
Perdió el auto, la casa y su mujer…

Él era hombre de fe, y de debilidades
Pero hallábase tan triste y desanimado
Que el único techo que hallo
Fue el de un confesionario
Ahí le dijo al santo padre
Cada uno de sus pecados
Del otro lado, una vos ronca
Respondió de Dios, emisario…

-No te diste cuenta, tan ciego,
Que ni el mismo cristo pudo detenerte,
Extravió tus llaves, tranco tu puerta,
Averió tu coche y te atascó en el tráfico,
Para que a esa cita tú no fueras.
-¿Sera castigo divino entonces?
-Fuiste tú quien dejo la casa sola
La puerta trancada, la ventana abierta…

Así que si debo dejar una moraleja
Es que Dios obra de esta manera,
Él no te detiene ni te empuja,
Él te disuade, o te alienta,
Pero si tú no quieres ver las señales
El día que las consecuencias llegan
Nada podrás reclamarles,
Y para esteban era un día muy especial

Kevin Heves Maranetto Vranich

16/04/2018



martes, 10 de abril de 2018

La nona


Quiero dejar escrito un elogio
A todas esas abuelas del mundo,
A esas que apenas van en sus cuarenta
Y aquellas otras que el tiempo
Les marcó de experiencia el rostro,
A las que quedaron en el pasado
Cuando nada era como ahora
Y a las que se actualizaron…

Es para la abuela que me falta
Y para la que aún tengo,
Es para mi madre, que es abuela
Y para otra abuela que vive más lejos,
Porque son cántaro de sabiduría
Manantial de pureza sin malicia
Aun cuando yerran su tino
Aciertan en su cariño…

Se me mueve el pecho, pensando en ellas
Las nonas, las abuelas, las viejitas,
Como la olvidamos los niños,
Los hijos, la prole, la descendencia,
Y que sería de nosotros
Sin sus historias, sus enseñanzas,
Si debería pedirles perdón, señoras
Por no amarles más de como se les ama…

Si no lo haces, ve a visitarla,
Si la visitas, no critiques, escúchala,
Si se equivoca, no la corrijas
Porque su sabiduría te hizo quien eres,
Es verdad que somos parte suya
Y ellas son todas, parte nuestra,
Y porque se merecen lo que no puedo darle
Quiero dejarles escrito un elogio…

Kevin Heves Maranetto Vranich

10/04/2018



Arquitecto de poemas



-         Mmmm, si, está bien – acepta –
Pero es de nuevo más de lo mismo.
Me regresa el papel con desdén
Como si me hiciera un favor a mí
Por hacerme saber lo obvio
Por aclarar que dos y dos siempre son cuatro
Que solo soy un escritor
Que el editor es él…

-         Es verdad, es más de lo mismo –
Concuerdo plenamente
- Así como una casa siempre tiene puerta
Y siempre tiene ventanas
Siempre tiene paredes
Un piso, un techo, lo de siempre
Uno debería decirle al arquitecto
Que solo es más de lo mismo…

Refunfuña, al menos entendió
Está pensando un buen argumento
No le gusta perder una discusión
Mucho menos conmigo, claro.
-         Pero las casas no son todas iguales
Tienen más ventanas o menos ventanas
Las puertas en distintos sitios
Un piso o dos o tres...

-         Es verdad, toda la razón usted tiene
Como yo no uso las mismas palabras
Ni en el mismo orden
Ni el mismo significado
Pero al final una casa es una casa
Y un poema es un poema.
Coge el papel de mala gana
-         Mmmm, si, está bien – acepta…

Kevin Heves Maranetto Vranich

10/04/2018


Mirada negra


Que noche tan negra esta noche,
Noche sin luna y sin estrellas
Y que noche tan fría esta noche
En el preludio del invierno
Y que noche tan lluviosa esta noche
Que el cielo parece desgarrarse llorando
Y que noche tan triste esta noche
Conmigo mirando por la ventana…

Observar si las gotas contra el cristal
No parecen, de mi reflejo, sus lágrimas,
Y si el viento que sacude aquella copa
No me revuelve también las ideas
Quizás el caudal que corre por la acera
Se lleve también mis penas
Quizás la vida es tan negra
Como negra esta la noche…

Tras de mi hay una mesa
Y en esa mesa hay un café,
Un café que ya está frío
A su lado hay un celular
El cual ya no tiene batería
Junto hay una foto vieja
Que estuvo partida en dos
Y que ahora está pegada con cinta…

Un poco más acá estoy yo,
Pensando cosas que no debo
Escuchando aullar un perro,
Asustado por un trueno,
Yo también tengo miedo
Pero me asusta otra tormenta
La que veo por la ventana de mi alma
Y que noche tan negra esta noche…

Kevin Heves Maranetto Vranich

10/04/2018


jueves, 29 de marzo de 2018

Ilusiónate

A veces las ilusiones hacen daño
Los anhelos se nos suben a la cabeza
Sueñas tanto con él, con ella
Le idealizas de forma tan perfecta,
Donde parece nada saldrá mal
Donde todo tiene un final feliz
Y vences cada adversidad
En la esperanza que le depositas…

Pero despierta, por favor, despierta
Sabes que eso no puede ser así
No puedes amalgamarte a nadie
Nadie puede fusionarse a ti
El destino así lo predispone
Para que seas siempre infeliz
Suéñalo, suéñala, pero nada mas
Vuelve luego a la realidad…

Yo sé que es más fácil de esta manera
Vivir creyendo lo imposible
Suponer que un día estará allí
Que sus besos calmaran tu sed
Que sus abrazos te darán seguridad
Que su compañía, finalmente, te llenara,
Sé que a veces es necesario
Aunque sepas es imposible, soñar…

Y sin embargo, el destino
Trae un murmullo en el viento
Que reza, muy suavemente
“Mi Dios, es Dios de lo imposible”
Y te tiembla el alma de pensarlo
Y ya no importa lo que será
Y tu presente te da fuerzas
Aunque a veces las ilusiones hacen daño…

Kevin Heves Maranetto Vranich

29/03/2018