miércoles, 4 de enero de 2012

Mi casa te extraña


Mi cama a dicho qué extraña
Tu cuerpo caliente entre las mantas,
Ha rogado que vuelvas a hundirte entre las sabanas
A entregarte a mis brazos viriles y ardientes,
Ella te llama, ella te reclama
Y no sé cómo explicarle que ya no volverás
Que nunca más su tibieza te envolverá
Que ahora me tiene solo a mí…

Las paredes de la habitación me ruegan,
Dicen extrañar el sonido de tu voz,
Las sonrisas cautas, los murmullos calmos
Y vernos arrebujados a los dos,
Extrañan verme feliz, verme contigo
Dibujando una sonrisa de lunes a domingo,
Como decirles que olviden esos sueños
Como decirles que ya no te tengo…

El agua de la ducha aun te llama,
Verter su manantial sobre tu piel desnuda
Acariciar tu cuerpo como hacían mis manos
En esa caricia que recorre cada palmo,
Tu pelo, tu cuello, tus pechos
Tus cinturas, tus caderas tus piernas
Y  le digo que olvide el tiempo mismo
Donde combinábamos el sabor de nuestros labios…

Mi cama yace muerta, fría sin ti
Mi cuarto yace silencioso, sin vida sin ti
Mi ducha yace estática, ya no fluye sin ti,
Como mi cuerpo, mi corazón y mi alma,
Pero si yo pude salir adelante
Si con lágrimas y llantos logre olvidarte
No voy a  arrepentirme de ya no tenerte
Aunque mi cama a dicho que te extraña…

Kevin Heves Maranetto Vranich

04/01/2012


martes, 3 de enero de 2012

¿Qué más pude yo haber hecho?



Ella estaba abrumada y desconcertada,

Con su manos de mujer cubriéndose la cara
Y entre sus dedos las lágrimas escapaban
Y su espalda a la dura pared se apoyaba
A solo una cuadra del baile en el que estaba
Cuando lo vio a él, su amor, su pareja;
Él que acompañarla no había podido,
Allí estaba, en los brazos de otra enredado…
 
Cuando corrió llorando, sus amigas la acompañaron
Le dieron consuelo y la reconfortaron,
Le dijo que se fueran, y de a poco se marcharon
Ella no sabía que estar sola no quería
Y tampoco se dieron cuenta de eso sus amigas
Cerró los ojos intentando contenerse
Y en su corazón lastimado convencerse
Que nadie en este mundo valía la pena…

Sin abrir los ojos sintió alguien sentarse a su lado
Y en su alma que tan fácilmente era engañada
Dedujo a su amiga de la tierna infancia
Que había regresado a compartir sus lágrimas,
Y cuando en sus hombros apoyo el brazo
Ella se arrojó a su regazo
Y lloró como jamás nunca había llorado
Mientras la reconfortaba aquel fuerte abrazo…

De a poco todo fue pasando
Y al dolor lo sustituyó el cansancio
Su compañía se puso de pie, y ella también
Fue cuando lo vio ¿Quién era él?
Sonrió tiernamente sin decir nada
Limpio de su rostro la última lágrima solitaria
Y se marchó, sin presentarse, sin decir su nombre
Y ella se sintió abrumada y desconcertada…

Kevin Heves Maranetto Vranich

03/01/2012


Y llegará el momento



A veces aún me miran con lástima
Después de todas las lágrimas con las que te he llorado,
Se burlan en silencio, se ríen en secreto,
Pobres tontos que jamás han amado
Y pobre de ti que te creí tan perfecta
Y ahora te veo tan igual a todas
Pasando de ser la reina que adoraba
A alguien que ya no vale nada…

Tú sabes que a mi alma aún le duele,
No soy capaz de mentirme o de engañarme,
Pero entiéndelo, eres mi pasado,
Así como yo lo estoy entendiendo,
Me cuesta un poco despedirme de ti,
Y como de mi corazón borrarte no puedo
Te arranco al menos de mis pensamientos
Y te digo adiós como un alimento…

Lo admito, te amaba y te perdí,
Y contigo se fue mi luz, mi paz, mi alegría,
No soy el mismo, quizás nunca vuelva a serlo,
Pero con el tiempo quizás ame nuevamente,
Dime tú si crees volver a ser amada,
Con la dulzura irresponsable que este tonto te amó,
Hay amor, se que mucho he perdido
Pero tú has perdido más que yo…

Tras de ti dejaste quien te ha querido
Y nunca en otros labios hallaras mi sabor,
Lo entenderás quizás cuando llegue el día
En que yo rearme los cimientos de mi vida,
Y tú te caigas de tu improvisada fantasía,
Y entonces comprenderás lo amargo de las lágrimas
Y sabrás porque, pese al tiempo
A veces aún me miran con lastima…

Kevin Heves Maranetto Vranich

03/01/2012



domingo, 1 de enero de 2012

Adiós pasado



Un nuevo año está comenzando
Un nuevo “yo” está despertando,
Nace de mis entrañas, de mis emociones,
No entiende sentimientos ni razones,
Yo le llamaría voluntad
Quizás otro le llamaría destino
Lo cierto es que quizás lo que termino
Por otro lado este comenzando…

No mereces las primeras líneas
De un poema en este año,
Pero ya no quiero más daño
Ni sucumbir ante tu hipocresía,
Aún duele, pero ya no lastima,
Aun te veo, pero ya no te miro,
Aun te amo, pero ya no te quiero,
Aun te extraño, pero ya no te espero…

Hoy por ti no hay más lágrimas,
Aunque cruzarte fuera una puñalada,
Verte perdida y sin esperanza
Verte tan niña, tan muchacha
Cuando fuiste reina, cuando fuiste diosa,
Perdóname inocente criatura
Mis brazos protegerte ya no pueden
A partir de ahora, vuelas sola…

Yo dentro de mí estoy renaciendo
Por necesitarte no he muerto
Ya guarde un año mi luto
Merece misericordia mi alma y mi cuerpo,
Hoy tu nombre, se lo lleva el viento
Adiós amor, no olvides que lo siento
Porque un nuevo “yo” está despertando
Y un nuevo año está comenzando…

Kevin Heves Maranetto Vranich


01/01/2012

viernes, 30 de diciembre de 2011

Sueño febril



En el desvarío de esta noche
Mis manos recorren tus muslos desnudos
Surcan con caricias audaces
Las curvas delicadas de tus carnes
Y exploro con mis dedos ansiosos,
Cualquier prominencia que resalte
Y así entre suspiros y quejidos
Finalizo mi búsqueda en tu pelo…

Son mis labios ahora los exploradores
Que inician su recorrido en tus labios
Y descienden por tu mejilla y tu cuello
Buscando el lóbulo de tu oreja izquierda,
Despertando de tu alma una sonrisa
Mis labios por tu piel se deslizan
Hasta la cumbre misma de tu pecho
Deleitando con mi boca tus senos…

Esto no termina, recién comienza,
Sujeto tu cintura, me enredo en tu cuerpo,
Mis labios no se cansan de tu sabor ardiente
E incursionan horizontes inesperados
Descendiendo mágicamente hasta tu vientre,
“Mujer que algún día serás madre”
Esta aquí tu magia bajo mis labios
Que seguirán su juego eternamente…

Carnes palpitantes que se excitan,
Dos cuerpos que son uno haciendo el amor,
Necesidades que se funden en una sola
Pieles aceitadas por la transpiración,
Cuando de pronto despierto, acalorado,
Pensando en ella, pensando en el pasado,
Sueño febril que me has traicionado
En el desvarío de una noche…

Kevin Heves Maranetto Vranich

30/12/2011

Ensoñaciones

Con que indómitas sutilezas,
Con que sencillas palabras
Desde los confines del mundo
Llegan volando con alas doradas,
Fuerzas que renuevan un día malo
En una noche triste y aquejada,
Y así me reaniman tus escritos
Susurros de una voz que es una alabanza…

Alimento del poeta hambriento
Inspiración de una noche soñada
Que llega en la fragancia del viento
Noche tibia de brisas heladas,
Colma de estrellas la bóveda oscura,
Aparta de mi destino estas nubes,
Sueños que se alzan hasta el horizonte
Esperanzas que se niegan a morir esta noche…

Hay amada mía, tan distante
Son tus rezos, tus deseos, tus sueños,
Que en negra escritura sobre blanca hojas
Plasman en oraciones tus besos,
Ho, amada mía, ¿Acaso e desvariado?
Mis anhelos oprimidos a donde me están llevando,
Si sueño que aun me quieres, aun me amas,
Cuando son ecos de un pasado desdibujado…

Despierto, con el teclado marcado en el rostro
Una vez más me he dormido pensando en ti,
Mirando viejas fotos que no puedo olvidar
Soñando con cartas que ya no van a llegar,
Anhelando el cálido mensaje recibir,
Deseando un nuevo beso que me haga vivir
Como fue siempre, con sencillas palabras
Y con indómitas sutilezas…

Kevin Heves Maranetto Vranich

30/12/2011

Vuelo…

Te veo emprender vuelo a su lado
Él, el muchacho de risos dorados,
El musculoso de cuerpo perfecto,
El Adonis de todos los tiempos.
Con él olvidas el sabor de mis besos
Y en sus brazos olvidas mis abrazos,
Y son sus ojos donde se reflejan tus ojos
Tú, que te vas marchando lejos…

Pues dale a tus sueños buen uso, y vuela alto,
Que para alas melladas bastan la mías,
Que un día, allá, perdido en el recuerdo,
Tus manos de mujer las truncaron,
No maldigo aquel día que me ataste al suelo,
A pegarme a la tierra y olvidar el cielo,
Pero cuando miro a lo alto las nubes
Extraño no poder emprender el vuelo…

A veces, recordando el calor de tu caricia
O las palabras con las que juraste amor eterno
Mi garganta se anuda, mi corazón se endurece,
Mentiras que creí tan reales,
Y realidades que fueron tantas mentiras,
Pero aún así, en el suspiro quedo de tu nombre
Mi sangre corre briosa por las venas
Y en sueños, en sueños regreso al cielo…

Más solo es un salto sin destino,
Un afán del alma por emprender perdido vuelo,
Un segundo de añoranza, de recuerdo,
De algo atrapado en un sentimiento,
Mi mente es ahora mi enemiga
Me trae del pasado tristes recuerdos
Cuando mis sueños eran libres, cuando aun vivía,
Y ahora… te veo emprender el vuelo a su lado…

Kevin Heves Maranetto Vranich

30/12/2011